Discopatía II

Discopatía es una exposición sobre conceptos musicales que combina vinilos rotos, pintura, collage y mucha imaginación.Realizada en exclusiva para Espacio Pático (Murcia, España). Un espacio multidisciplinar coordinado por Mamen Navarrete.

Surge de la idea polisémica de sentir que la música en general o un disco, en particular, puede ser una de las vértebras que nos ayuda a mantenernos erguidos y convertirse en ese apoyo que necesitamos en muchos momentos por los que transita nuestra existencia. La artista Miriam Martínez Abellán, pretende que el espectador la entienda como un original juego semántico entre la afección sufrida por el disco intervertebral y los discos de vinilo. En la colección, el estado previo a la rotura física se refleja en la utilización de múltiples trozos de este material sonoro, que aparecen esparcidos por cada una de las obras, con formas aparentemente improvisadas pero cargadas de sentido, que dan unidad a los trabajos expuestos.

Mentalmente hablando, Discopatía es una enfermedad inventada por la artista para identificar una patología producida cuando no puedes parar de escuchar un disco o un determinado tema musical y se convierte en algo recurrente y obsesivo. Cuando el amor por el vinilo, como objeto fetiche y como búsqueda de un sonido genuino de antaño, no comparable a los formatos de reproducción digital actuales, termina siendo una necesidad vital,  una “manía” a ojos de otros. Se trata de jugar con la similitud entre el desgaste del disco anatómico y uno de los soportes musicales más antiguos, que, del mismo modo, se deteriora cuanto más se escucha.

Para expresar todo esto, la técnica empleada ha sido el collage de imágenes de los años 60 y 70 mezcladas con objetos diversos, como ya es costumbre en el estilo personal de la autora. El soporte utilizado es doble: por un lado, círculos de madera del tamaño de un disco, pintados y vitrificados con barniz, donde los recortes de revista conviven expresivamente con restos de vinilo, representando ideas que giran en esas canciones que han formado parte de la banda sonora de nuestra vida. Por otro, marcos de acero con fondos de esmalte sintético, simbolizando conceptos musicales como el silencio, el sonido agudo, la clave, un glissando o el falsete. Este, en cuestión, encarnado por la figura de un político, ejemplo claro del acto de falsear la voz verdadera, y un compendio de símbolos que hay que descifrar, cargados siempre de cierta crítica social y bastante sentido del humor.

Fernando Cuadrado Mulero

Collage analógico, arílico y reciclaje sobre tabla

30 x 30 cm

Discopatía is an exhibition about musical concepts that combines broken vinyl, painting, collage and a lot of imagination.Made exclusively for Espacio Pático (Murcia, Spain). A multidisciplinary space coordinated by Mamen Navarrete.

It arises from the polysemic idea of feeling that music in general or a record, in particular, can be one of the vertebrae that helps us to stand upright and become the support we need at many moments of our existence. The artist Miriam Martínez Abellán wants the spectator to understand it as an original semantic game between the affection suffered by the intervertebral disc and the vinyl records. In the collection, the state prior to the physical breakage is reflected in the use of multiple pieces of this sound material, which appear scattered throughout each of the works, with apparently improvised but meaningful forms that give unity to the works on display.

Mentally speaking, Discopathy is a disease invented by the artist to identify a pathology produced when you can’t stop listening to a record or a certain musical theme and it becomes something recurrent and obsessive. When the love of vinyl, as a fetish object and as a search for a genuine sound of yesteryear, not comparable to the current digital reproduction formats, ends up being a vital necessity, a «mania» in the eyes of others. It is a question of playing with the similarity between the wear of the anatomical disc and one of the oldest musical supports, which, in the same way, deteriorates the more you listen to it.

To express all this, the technique used has been the collage of images from the 60s and 70s mixed with various objects, as is customary in the author’s personal style. The support used is twofold: on the one hand, wooden circles the size of a record, painted and vitrified with varnish, where the magazine clippings coexist expressively with vinyl remains, representing ideas that revolve around those songs that have been part of the soundtrack of our lives. On the other hand, steel frames with synthetic enamel backdrops, symbolizing musical concepts such as silence, the high-pitched sound, the harpsichord, a glissando or the falsetto. This, in question, embodied by the figure of a politician, a clear example of the act of falsifying the true voice, and a compendium of symbols to be deciphered, always loaded with a certain social criticism and a sense of humour.

Fernando Cuadrado Mulero

Analogical collage, acrylic and recycling on board

30 x 30 cm